Yo era tu bien, pero tú eras mi mal…
Aparentemente las cosas eran al revés, pero un día decidí alejarme, dejar de pensar en ti, yo siempre hacía las cosas pensando en tu felicidad, incluso por encima de la mía, a veces me sentía feliz con el simple hecho de tenerte en mi vida, aún sabiendo que no era importante para ti, me conformaba con las migajas de tu tiempo, que me contaras lo que quisieras, que sabias que en ocasiones estaba sufriendo y yo con la esperanza de recibir tu consuelo… nunca paso, tal vez perdí mucho tiempo contigo, pero nunca es tarde para intentar ser feliz, hoy me voy de ti, espero que cuando te des cuenta lo que pierdes no sea tarde.

